Lo primero lava las moras muy bien con agua. Luego agrega leche o agua a la licuadora, añada las moras ya lavadas el hielo y el azúcar.
Una vez los ingredientes estén en la licuadora, procede a licuar por unos dos minutos para que todos los ingredientes se mezclen entre sí.
Pasado este tiempo, pasa el jugo por un colador para retirar esas incomodas pepas que suelta la mora al licuarse, sirve en vasos, y prueba está ricura de jugo.
4 pechugas de pollo, cocidas y cortadas en trozos pequeños
1 cucharadas de aceite de canola
1 pimentón rojo grande, picado
1 pimentón amarillo grande, picado
1 pimentón verde grande, picado
1 diente de ajo, machacado
1 cebolla cabezona mediana, picada
3 tazas de arroz
5 tazas de agua
2 tazas de verduras variadas en trocitos (zanahoria, alverja o chícharos, habichuela o frijol, maíz amarillo)
1 cubo de caldo de pollo
1 sobre de sazón con azafrán
Sal al gusto
Instrucciones
1 Coloca el aceite en una olla grande a fuego bajo. Sofríe los tres pimentones picados, el ajo y la cebolla cabezona y revuelve hasta que tomen un color doradito.
2 Agrega las 3 tazas de arroz, lo importante es revolver muy bien.
3 Añade las 5 tazas de agua, las verduras en trocitos, las pechugas de pollo, el cubo de caldo de pollo, el sobre de sazón y la sal al gusto. Revuelve y deja cocinar a fuego medio por aproximadamente 15 minutos o hasta que se seque el arroz.
4 Una vez que el arroz haya absorbido toda el agua tapa la olla y cocina a fuego bajo por 10 a 15 minutos más hasta que el arroz esté suave.
El amor propio es un ingrediente muy importante para gozar de bienestar psicológico y lo podemos definir como la aceptación de los sentimientos que tenemos por nosotros mismos, hacia nuestro físico, personalidad, carácter, actitudes y comportamientos.
Las emociones son reacciones que todos experimentamos: alegría, tristeza, miedo, ira, amor… Son conocidas por todos nosotros pero no por ello dejan de tener complejidad.
Mi color favorito es el rojo, porque es uno de los colores más visibles y poderosos de todo el espectro y es símbolo de poder. Es cálido, contradictorio y provocador y está asociado a la seducción, la pasión y el amor.